viernes, 8 de noviembre de 2013


Que sepas que sigo siendo la misma loca, la tuya, la mía, la nuestra, la de nadie.
Que sepas que sigo cerrando los ojos y te miro por todas partes, 
que el viento me sigue trayendo tu risa y la lluvia me sigue mojando de ti. 
Que sigo siendo la misma loca, la romántica, la cursi. 
La que desgasta insomnios pensándote, la que te sueña y amanece sin ti.
La que reza, la que te susurra antes de cerrar los ojos. 
Yo, la que solo tu conoces, mujer de mil letras y caricias calmas.
Que sepas que sigo siendo yo, que estoy, que vivo y suspiro para llenarte el alma en cada sorbo que das al aire.
Que sepas que sigo siendo yo, con piel nueva todas las mañanas.
Que sigo siendo yo, con sueños eternos. 
Que sigo siendo yo, contigo, sin ti, extrañándote, escribiéndote, susurrando en tu oído, no me olvides. 
Sigo siendo tan yo y tan tuya, 
como siempre, como nunca.


lunes, 14 de octubre de 2013

Con "L" de leucemia.


Leucemia; nadie quiere oír esa frase en la consulta de un doctor, pero a mi me toco oírla un jueves, sin tener la mas remota idea de lo que me esperaba tras la noticia.
Todo empezó con un chequeo médico de rutina (si, sin síntomas ni nada parecido) incluso pensé en no asistir porque me sentía bastante bien de salud. 

Un mes después me llegaron los resultados de los estudios con una nota en la parte de abajo que decía que debía de acudir al doctor por las cifras tan elevadas de mi hemograma. No le tome mucha importancia.
Pasó una semana y comencé a buscar información sobre los resultados de mis análisis; el mundo se detuvo, en ese momento mis miedos mas profundos salieron a la superficie, se hicieron palpables y un dolor inmenso se apoderó de mí. Inmediatamente supe (o supuse, no recuerdo bien) de qué se trataba.
Mis papas se encargaron de sacarme una cita con un médico internista que palideció al ver el papel de los resultados de sangre y me derivó con una hematóloga. En el consultorio se confirmo el diagnóstico y luego vinieron las estadísticas: que si tenía buenas probabilidades, que si a mi edad el pronóstico era tal, que si el tipo de leucemia aquello...palabras vacías, nada podía reconfortarme en esos momentos ¿Probabilidades? ¿De que estaba hablando esta señora? ¿Como es posible que me diga esto? ¡Yo estaba sana hace unos días!
El mundo se detuvo ese día, tenía a mi hija tomando mi mano y un diagnóstico que no terminaba de creer.

La batalla recién comienza y se que voy a vencer. 

viernes, 4 de octubre de 2013

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loco, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.

Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos… no.

A lo que iba.

Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.

Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.

Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.

Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.

Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos felices. Sí, felices. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.

Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.

A partir de ahora, tú tranquilo, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.

Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonto y disimula.

Haz ver que me olvidas.

Y me acabarás olvidando.

De verdad.

sábado, 24 de agosto de 2013


-"Te extraño"- 
No tengo mas que decirte que ese par de palabras amargas e impronunciables.
Te las voy a susurrar al oído, suave y lentamente;
en medio del silencio y entre estas cuatro paredes.
Te las voy a decir porque necesito escucharlas;
necesito sentirte, llorarte, abrazar tu recuerdo y rendirme.
Necesito fumarte, beberte, embrigarme 
necesito escarbar en mi pecho por ultima vez y encontrarte.
Para dejar de quererte, para dejar de buscarte, para dejar de esperarte.






miércoles, 14 de agosto de 2013


¿Para siempre? 
No, lo siento, sería injusto prometer semejante cosa.
Pero puedo prometerte una noche, de esas que son largas y parecen eternas,
esas que te hacen sucumbir ante el placer y te apagan los sentidos.
Prefiero regalarte un minuto lleno de todo,
en donde te pierdas, en donde no seas capaz de hallar un atisbo de razón
y no estés seguro de si es tu piel o la mía;
en donde puedas fundirte en mi cuerpo y extraviarte en mi aroma.
Prefiero regalarte un minuto lleno de todo a entregarte una vida con poco motivo.

Siempre, Indyra O.



domingo, 21 de julio de 2013



Y si me quedo a su lado ¿Que? 
Por primera vez he encontrado a alguien que me saca de mis cabales, que me lleva a la completa locura; él me desarma, me llena, me consume de solo mirarme. Y me fascina. 
Quiero que este amor insensato me envuelva y me mate,
quiero intentarlo, solo contigo, solo por ti.
Quiero fundirme en este deseo que me has sembrado en el alma.








sábado, 20 de julio de 2013



No me preguntes como, ni donde, ni en que momento exacto me enamore de ti,
algunas veces creo que paso una de esas mañanas en las que te quise de tantas maneras,
pero sería una excusa bastante simple para justificarlo.
Pasó, tal vez, el día que me dejaron de importar los minutos
para poder observarte mientras leías, mientras fumabas;
o el día en que dejé de escucharte, de buscarle lógica a lo que decías
para concentrarme en sabor de tus palabras y en el camino de tus manos sobre mi piel,
No se si fueron tus ojos, tus labios o esa peculiar manera de evitarme,
no se hasta donde llegará este romance con mis recuerdos, 
el único lugar donde existes.








viernes, 19 de julio de 2013



A veces los recuerdos te toman por sorpresa y te sacuden; 
basta sentir tu aroma, creer oír tu risa
para perder la noción del tiempo por completo.
Me pasa que pienso que nada a cambiado 
y me pongo a esperarte hasta que los cigarros se acaban.
Me dejo llevar por esta irracional manera de mantenerte a mi lado
porque te siento lejos, te siento extraño, no te siento
y me duele en los recuerdos, en la sonrisa, en el alma.
Te hecho de menos,
en los días, en las noches, en las horas llenas de tu ausencia;
Te quiero
y tu solo te alejas.






sábado, 13 de julio de 2013


Contigo descubrí que te puedes enamorar de una persona sin la necesidad de besarle o verla a diario, 
que el amor puede ocurrir de diferentes maneras y en un solo sentido; 
que pude no verte un par de años pero te guarde intacto y en silencio hasta el día en que nos encontramos.
Descubrí que me gusta quererte de lejos, distante,
donde no puedes rechazar este cariño testarudo y loco, 
donde puedo imaginarte como quiera, en espacios íntimos y abiertos; 
en la calle de la mano o abrazados en la habitación.
Me gusta perderme a mi misma en este afán de escribirte, describirte,
de plasmar esto que es tan grande, complicado y que va mas allá de mis ganas coherentes de olvidarte.










martes, 9 de julio de 2013

30 días contigo



Me duele la mente de tanto imaginarte, aquí conmigo
pero ahí vas tu sin mí, , como si nada
y aquí voy yo sin ti, como si todo.
¿Qué importa si fue mucho o si fue poco?
Lo esencial es que pasó y no eh vuelto a ser la misma,
te extraño a todas horas y a cada momento:
cuando escribo, cuando busco tu aroma en el viento, cuando merodeo por tu casa esperando encontrarte;
y a veces entre el café, el whisky y los cigarros
puedo aún sentir tus besos, tus caricias,
aun puedo ver tu silueta reflejada en el espejo junto a la cama.









domingo, 7 de julio de 2013

D.





Me pasa constantemente que te recuerdo. 
Cuando despierto, cuando camino por la calle, cuando respiro,
cuando miro por la ventana y me encuentro extrañándote.
Es difícil controlar este loco impulso que tiene mi piel de llamarte,
aunque no la escuches, aunque no te importe.
Y es que por mas que no lo quiera, te siento de solo pensarte.



domingo, 30 de junio de 2013


Y pasa que un día, en un segundo, descubres algo inesperado;
que te recorre el cuerpo y te hace sucumbir en suspiros,
que dispara tus latidos y te corta la respiración.
Y de repente, todo da igual;
si dura un día, un año o un segundo.
Ya nada importa, porque paso y desde ese momento
nunca volverás a ser el mismo. 










lunes, 24 de junio de 2013



No te voy a mentir, recuerdo tu nombre a veces;
cuando fumo y me encuentro sola,
cuando el silencio me invade y el eco de tu voz resuena en mi cabeza.
En esos instantes puedo jurarte, amor, que el dolor de perderte duele mas
y el vacío que dejaste se hace mas hondo.
Las heridas se abren y las lagrimas fluyen
porque aunque nuestros destinos no estaban unidos,
siempre estuvieron entrelazados. 




viernes, 21 de junio de 2013



El camino hacía tus brazos era casi un ritual en mi vida;
era prepararme en silencio y lentamente,
ir calculando el momento preciso y la mirada exacta.
Era dibujarme los ojos todas las mañanas, una vez a la semana,
con el afán de capturarte por un momento.
Era guardarme mi cariño, ahí en el fondo del alma
en donde no te toque, en donde no te alcance, en donde no lo sientas.



miércoles, 19 de junio de 2013



Me sumergí en el dolor de perderte;
para extrañarte, aunque nunca te tuve; 
para sentirte, aunque sea de lejos;
para pensarte, para llorarte
para explicarle de alguna manera a mi cuerpo que te has marchado.
Se me encoge el alma y me quiebro;
si, una vez más.
Porque me enamore de ti como lo hacen las mujeres inteligentes: como una idiota.





martes, 18 de junio de 2013


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines. 




jueves, 13 de junio de 2013



¿A donde iré cuando te vayas?
cuando me faltes, cuando despierte en la mañana y el amanecer no traiga consigo tu rostro.
Explícame como llenare el vacío de tu almohada, como eh de reemplazarte.
Dime si encontrare un lugar en donde no intente hallar tu rostro,
en donde no me persiga tu mirada, en donde pueda respirar en paz sin morderme los labios para no pronunciar tu nombre.
Si llegara el día en el que no añore tus abrazos y al fin pueda dormir sin extrañarte. 



martes, 11 de junio de 2013



Hace mucho tiempo tenía un beso atrapado a la mitad de los labios;
y entre tu rostro y el mio, entre tu risa y mis ansias
nos besamos por primera vez.
Así nos juega el destino a veces, nos lleva y nos trae
para juntarnos por un momento, para sentirnos, para extrañarnos,
para envolvernos entre miradas, para tomarnos las manos.
Y es que al final de cuentas somos un par de caminos distantes, distintos;
esos que se cruzan a veces, esos que han aprendido 
 a siempre decirse adiós. 




















jueves, 6 de junio de 2013

mariposas en el estómago


Discúlpame si te hablo constantemente, si no cierro la puerta que da hacía tu mirada 
si te sueño, si te pienso, si te anhelo 
y es que a veces no se si te quiero mucho más allá de mis fuerzas.
Eh de confesarte que te odio por momentos, pues me intrigan tus pupilas oscuras
tus gestos indescifrables y esos labios testarudos que me carcomen el alma cuando pronuncian mi nombre.



miércoles, 5 de junio de 2013



Este noche me fumare tu recuerdo,te voy a querer por última vez
y se que me repito lo mismo constantemente
pero hoy, en serio te digo que me canse de perder la cabeza
de fumarme un cigarro todos los días con el afán de olvidarte
me harte de esperar que al apagarse la llama tu rostro en mi mente se vuelva cenizas.





domingo, 2 de junio de 2013




Te sé de memoria; desde tu cabello negro hasta la punta de tus pies cansados; siguiendo por tus ojos, rozando tus lunares y terminando con los hoyuelos que se forman en tu rostro cuando ríes. 
Te repaso diariamente y acaricio mis recuerdos uno a uno intentando hallarme en tu mirada 
porque tú, mi amor, apareces en cada punto y en cada coma; en cada verso que me brota del alma.









jueves, 30 de mayo de 2013

Escrito por un tercero


El jura que lo ha visto, hace tiempo dejó de sentir, el fuego de esos ojos se apagó, no podía seguir con ese color, su piel dejó de brillar para desvanecerlos.
Y es así, que ni ella ni él se volvieron a encontrar porque esas personas desaparecieron y quedaron dispersas en universos distintos.
¿Se podrán encontrar? Porque el mar sin arena sigue siendo el mismo pero alejado de la orilla y así también sucede con la arena que no conocerá los misterios de las profundidades.

martes, 28 de mayo de 2013



Hoy me sentare a pensarte, a contarle al papel de tus ojos y del sabor que tiene tu risa.
Me detendré a escribir de mi incontrolable necesidad de abrazarte 
de mi deseo de arrancarte suspiros, de contar tus lunares, de besarte hasta el alma
de quitarte algo mas que la ropa, desnudarte la esencia 
de arrimarte a mi cuerpo y enredarte conmigo.
Le contare que eres, amor que no es mio, mas mio que de cualquier otra que te haya besado en canciones. 














domingo, 26 de mayo de 2013

Te observo mientras estas en silencio, rodeado de libros y sosteniendo un cigarro.
Te memorizo de a pocos, me grabo tus gestos e intento leerte; así transcurren mis tardes, examinando tu media sonrisa, tu mirada amarga y el sonido que hace tu voz al pronunciar mi nombre 









martes, 21 de mayo de 2013



Es fácil perder la cabeza contigo, te miro y aunque rehuyas de mis ojos tu esencia termina apoderándose de mi cuerpo. 
Es casi imposible evitarte, contenerme, controlarme porque en el momento en que tu aliento roza mi cuello me quema el deseo en el alma y quiero tenerte.







viernes, 17 de mayo de 2013



A veces antes de irme a dormir te pienso, es en esos instantes en que tu aroma invade mi mente y se dibuja tu rostro en la oscuridad de mi habitación.
Así en medio de este letargo, recuerdo tus caricias, tus besos y el tono preciso de tu voz cuando estas conmigo.
Me muerdo los labios y el corazón pensando en que no quiero quererte porque estamos jugando con fuego y yo ya me estoy quemando hasta el alma.




martes, 30 de abril de 2013


Quiero perderme en tus pensamientos. En tu acento y tu risa.
Quiero perderme en aquellas palabras que nunca dices. Quiero perderme en ti.
Quiero perderme en tus brazos y en tus defectos. En tu respiración y en tus secretos.
Quiero perderme en tus demonios. Quiero luchar con tus demonios. Quiero ser el único demonio que lleves dentro.
Quiero perderme en ti de todas maneras posibles.
Pero nunca te quiero perder a ti.


sábado, 27 de abril de 2013

Desde que te fuiste hasta las cosas mas simples se me hacen sumamente complicadas; no entiendo aun porque en todas partes y a todas horas tu aroma me invade y me cala el alma.
Me quema la piel de tan solo pensarte, y no me explico como es que tu te fuiste y yo me quede amándote toda la vida.
La calle, la gente, todo a cambiado y yo sigo igual, suspendida en el tiempo y en tus ojos, esos que solo recuerdo por una vieja fotografía, la única que no alcanzaste a llevarte pues al marcharte tomaste todo lo tuyo y siempre me pregunte ¿Por que me dejaste atrás? Si yo también te pertenecía.




jueves, 25 de abril de 2013

Una tarde

Te tuve tan solo unas horas mi amor, con besos sabor a tabaco y  tu voz que me embriagaba de a pocos. Con tus manos en mi cintura y tus labios rozando mi frente; me perdí en tus caricias, me enrede en tus abrazos y recordé los momentos en que te miraba de lejos, tan distante, esperando el momento de tenerte al fin a mi lado.
Encajamos de manera perfecta, como si me hubieran creado con el propósito de acurrucarme en tu pecho, dormir a tu lado y sentir tus latidos.
Y esta noche escribo para inmortalizar esas horas, para contarle al papel de ese cariño inconcluso, de un amor que no fue y de dos caminos que se separaron para juntarse un instante.
Me despedí con un beso, seguí con mi vida y tu con la tuya, pero al menos te ame una tarde.





lunes, 22 de abril de 2013

No te prometo recordarte siempre pero te tendré en cuenta cada vez que un lápiz tome mi mano e intente escribir. 
Tendrás un lugar en mis historias, mis versos y mis palabras; cada punto y cada coma abrazaran el papel como dibujando tu rostro, plasmare nuestras risas y mi poesía se encargara de mantenerte vivo entre mis recuerdos, ahí donde ya no dueles, donde ya no quemas, donde puedo respirar tu aroma sin que mi cuerpo se estremezca pensando en tenerte.

Indyra O. 


domingo, 21 de abril de 2013

Mirarte a los ojos era como caer en un mar lleno de incertidumbres, era sentir el corazón entumecido y el pecho atravesado por un vacío casi placentero.
Verme reflejado en tus pupilas era quedarme plantado en medio de la nada completamente vulnerable, esperando a que des el primer golpe ¿Y que mas podría haber hecho? si tu sola presencia me inmovilizaba, me envenenaba, me atraía de una manera brutal e inexplicable.










jueves, 18 de abril de 2013

sin terminar

Eran las 4:00 pm, lo recuerdo, hacia frío y estaba todo nublado, a decir verdad no tenia muchas ganas de verla, hace dos años que deje de tener esas ganas. Estaba sentada, mirando el reloj y esperándome como siempre hacia.
Me pare frente a ella y tome su rostro delicadamente, guíe su mirada hacia a mi con la esperanza de sentir ese relámpago, esa chispa, ese vació en el estomago que se siente cuando estas enamorado mas no paso nada, el aire seguía corriendo, los autos pasaban y los niños jugaban en el parque.
Ella me miraba y el mundo no se detuvo en sus pupilas, mi pulso no se disparo con su sonrisa y caí en cuenta de que todo había acabado y creo que nada ni nadie en el mundo me habría preparado para ese momento

Volviendo a escribir.

Pocas veces en la vida pasa que te encuentras con esa persona que te pone el mundo de cabeza; desde que la miras por primera vez te das cuenta de que a partir de ese momento nada volverá a ser igual; algo se acciona y sin importar las circunstancias ese algo te jala, te absorbe, te consume, te arrastra a ese raro ser que por alguna extraña razón parece destinado a tropezarse contigo y quedarse, si tienes suerte, para siempre.


Indyra Oropeza.

domingo, 14 de abril de 2013

Para ti.




Esta va para mi inspiración, para la inspiración que me a dibujado versos en todo el cuerpo y me llevo a plasmarlos a un papel;  para él que hace cobrar vida a cada linea de mis manos para hacerlas historias de alguna pena inventada o tal ves mas verídica de lo que parece, para mi musa o mas bien mi numen que llego, quien sabe, no lo suficiente temprano pero tampoco demasiado tarde, mas en el momento justo para sacar de mi toda la poesía de un alma que yo creí caduca en un principio.


Apareciste para llevarme a una ataraxia eterna, llena de versos y poemas, de besos y caricias, de amor, puro y sincero.




Te amo, para siempre.