miércoles, 23 de abril de 2014

Cuando tienes veinte años por alguna razón sientes que nada puede tocarte, que todo estará bien, que no te pasará nada tan malo porque eres joven y tienes aún toda una vida por delante, cosas por hacer, sueños que cumplir.
Así me sentía yo hace siete meses hasta que un diagnóstico cambió mi vida de manera bastante abrupta - Tienes leucemia - me dijo el doctor, y en ese momento muchas cosas comenzaron a rondar por mi cabeza: Tengo leucemia. Tengo cáncer. Me voy a morir.

Los primeros meses fueron duros, pasaba de mi casa a la universidad a la clínica a mi casa; análisis de sangre dos o tres veces por semana, un brazo morado de tantas agujas que entraban y salían, pastillas, efectos adversos, dolor.
Estaba abrumada, como en un trance, como en un sueño, nada tenía sentido. 
Mis papas estaban destrozados y yo no tenía manera de reparar eso, ahí fue cuando me di cuenta que solo hay una cosa mas jodida que tener cáncer a los veinte y eso es tener un hijo con cáncer. No me imagino todas las noches que ellos se pasaron despiertos preguntándose ¿Por qué ella? ¿Por qué no a mi? Y estoy segura de que ninguno de ellos hubiera dudado un segundo en tomar mi lugar.

Me dijeron que con él tratamiento tendría una vida normal así que pase de tener una vida normal a una "normal" ( no se si me dejo entender) y que esto era algo crónico, es decir, "para toda mi existencia".
He aprendido a lidiar con los efectos adversos (achaques) de las pastillas; tengo días malos y días buenos, a veces el ánimo me traiciona y me dan ganas de estar en mi cama y no levantarme nunca mas, pero es parte del proceso...es toda una montaña rusa emocional.

Al principio de todo esto siempre me preguntaba ¿Por que me paso a mi? pero ahora me doy cuenta que estaba haciendome la pregunta equivocada.
Me he dado cuenta que debo dejar de preguntarme ¿Por que? y comenzar a preguntarme ¿Para que? 
"Gracias" a la leucemia puedo decir que me he convertido en una persona mas fuerte y con mas carácter, siento que estoy mas unida a mi familia; he conocido personas maravillosas, veo las cosas con una perspectiva diferente y trato de vivir cada día de mi vida como si fuera el último. 

Es una batalla que ha sido dura y que será larga, pero hoy se que puedo decir que estoy un paso mas adelante de ganarle al cáncer, de decirle: Te has metido con la persona equivocada.



lunes, 21 de abril de 2014



Estoy aquí, parada frente a la entrada de su casa, esperándolo, para variar; con unas extrañas ansias de verlo que son tantas que eh decidido esperarme un rato antes de tocar el timbre, al menos lo suficiente como para que no se note en mi rostro la necesidad de tenerlo cerca.
Guarda la compostura- me decía una voz en mi cabeza- y así fue. Respire profundo una, dos, tres veces hasta asegurarme de tener el rostro sereno. Este se ha convertido en un ritual que tengo que seguir de manera religiosa antes de verlo.

Al fin me decidí y toque el timbre.

"Dzzzzz"

Si bien podía serenar mi rostro definitivamente mi corazón era otra historia, apostaría a que mis latidos pueden oírse hasta el otro lado la casa.
Escuche un ruido dentro - ¿Es que acaso algún día podrá caminar sin romper o tumbar algo?- decía para mis adentros mientras escuchaba su risa.
Los pasos se iban acercando rápidamente - Tal ves el también quiere verme- pensé, pero de inmediato borre esa idea de mi mente.

Se abrió la puerta, vi su rostro y automáticamente le sonreí.
Esa sonrisa prácticamente se había vuelto un reflejo involuntario que el provocaba en mi desde que lo conocí.
Se quedo mirándome unos segundos con esos ojos llenos de todo.
Estaba feliz de verme, al menos eso es algo que ni el ni yo podríamos negar.

Se agacho lentamente, tomo mi mano y la beso; sentí como sus labios rozaban mi piel con tanta delicadeza - Estoy condenada - pensé.
Ya no hay marcha atrás.

--Hey tú --me dijo con una sonrisa en su faz; desconociendo todo mi monologo interno.
--Hey tú -- le respondí de vuelta, también sonriéndole, no solo a él si no también a mi, sonriéndome porque nunca he estado segura de nada y tal ves esta sea la primera y ultima cosa de la que este totalmente convencida: Estoy enamorada de él.

Verité



domingo, 20 de abril de 2014

Viernes Santo con #P


Me encantan esos hoyuelos que se forman cerca a la comisura de sus labios cuando ríe, su cabello negro para un costado y esos besos en la mejilla que me toman por sorpresa.
Me gusta todo de él, incluso la manera en que las palabras se deslizan por su boca para decir cosas tan banales como un -Hola, estas muy linda- o - ¿Cómo te va en tus clases?

Me gusta cuando lo observo sentado en el sofá y me encuentro con esos ojasos negros que me sonríen de vuelta y no puedo evitar pensar que en otras circunstancias, en otra vida u otra dimensión - tal vez - hubiéramos estado estado destinados a ser.


jueves, 3 de abril de 2014

Aunque tu



Aunque ni siquiera te importe una parte mía siempre será tuya. 
Aún cuando ya no seamos nada, aunque no nos veamos, ni volvamos a hablarnos...
mas allá de todo, inclusive mas allá de la vida y de la muerte,
una parte de mi siempre te pertenecerá.