miércoles, 11 de junio de 2014



Amiga, hace unas pocas horas me enteré de lo acontecido en tu vida.
No te alentaré a ser fuerte y a mantener la compostura porque en estas circunstancias hacerlo es de locos y nadie, ni siquiera tú, tienes derecho a negarte el ser frágil. 

La partida física de una madre siempre es algo duro, algo drástico
no importa si lo veías venir o si fue algo repentino, en realidad no importa el motivo, la razón o las circunstancias en las que se ha dado.
El hecho es que pasa y sentir el vacío es algo inevitable.
No hay donde escapar, donde huir, donde esconderte,
cada rincón de la casa y del universo entero es un recuerdo de ella tocándote el hombro diciendo tu nombre.

De pronto te ves forzada a aprender a vivir de una manera distinta,
acostumbrándote a la no-costumbre de no verla, de no abrazarla, de no escucharla.
Es desesperante, angustiante, asfixiante.
Así que acoge, siente, abraza tu dolor 
y llora, llora todo lo que quieras, lo que puedas 
aunque tal vez nunca sentirás que es suficiente.

Solo nunca olvides que esto es netamente físico,
que este cascaron solo nos sirve para nuestro paso temporal en esta tierra. 
Pero la esencia queda,
siempre queda.
Y la suya vive en ti. 






domingo, 8 de junio de 2014

Tengo cáncer y no me compadezcas


Ayer estaba viendo Guerra Mundial Z con mis papas y mis hermanos, nada fuera de lo común hasta que en una escena aparece un niño a punto de ser devorado por un séquito de zombies pero estos se pasaron de largo ¿La explicación? El niño tenía cáncer.
En ese momento no pude evitar reírme y decir- Bueno al menos sé que si hay una apocalípsis zombie, definitivamente seré una de las sobrevivientes- Todos voltearon y me miraron con cara de reproche, supongo que es porque ese tema aún es un poco sensible de tocar cuando solo han pasado ocho meses desde mi diagnóstico pero !Vamos chicos! Algo bueno tenemos que sacarle a esto.

Inmediatamente me vino a la cabeza el rostro del único chico casi de mi edad que tiene la misma leucemia que yo.
Por razones del destino lo conocí cuando fui de voluntaria a una maratón hace poco menos de un mes. El estaba parado frente a mi, eramos un grupo de cinco personas y de repente alguien menciona algo sobre la cicatriz que él tenía en la cabeza y dijo - Ah si, es que tengo leucemia y aparte me operaron de unos quistes en el cerebro hace poco- Algunos se quedaron atónitos y algunos se rieron pensando que el estaba bromeando por la manera tan peculiar en la que lo decía. La misma soltura de huesos con la que yo suelo hablar sobre mi cáncer.
Lo miré y le pregunté- ¿En serio tienes leucemia?- 
-Sí- me dijo él
-Yo también ¿Cuál tienes?- le pregunté sonriendo, como si en vez de hablar de cáncer estuvieramos hablando de nuestra comida favorita o algún hobby en común.
-A la cuenta de tres los dos decimos que leucemia tenemos al mismo tiempo ¿Ok?  Uno, dos, tres.- contó.
-LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA- dijimos al unísono. 
Me abrazó y me cargo mientras decía que no podía creerlo y pues por mi mente pasaba lo mismo. Estoy segura que las personas que estaban al rededor nos miraban sin comprender, pero para que ustedes se ubiquen un poco mas en esta situación: La mayoría de personas sufren de leucemias agudas y los que sufren de una crónica como nosotros en su mayoría tiene 40 años a más, así que encontrarlo a él fue como encontrar un unicornio en la puerta de mi casa.  
Durante el transcurso de ese día supe que él y yo teníamos muchísimas cosas en común a parte del la LMC,  pero sobretodo congeniábamos mucho en nuestras ideas sobre esta enfermedad y lo que es ser un paciente de cáncer, así de que esto se trata el post de hoy. 

¿A ustedes qué se les pasa por la cabeza cuando alguien menciona la palabra cáncer o se imaginan a una persona con cáncer? Seamos sinceros, la mayoría de nosotros relacionamos el cáncer con muerte y cuando nos imaginamos a alguien con cáncer pensamos en personas hospitalizadas, sin cabello, pálidas, etc y bueno a veces sí es así pero NO SIEMPRE.
Tengo 20 años, tengo cáncer, tengo cabello, no me veo pálida, nunca he estado hospitalizada, y dudo mucho que vaya a morirme pronto (tal vez si me atropella un carro pero no por cáncer).
Voy a la universidad, trabajo, paso tiempo con mi hija, salgo con mis amigas, voy a fiestas y hago todo lo que una chica/mamá de veinte años hace normalmente.

La mayor parte del tiempo estoy de buen humor y sonrío mucho, este es otro punto que quiero tocar ¿Por qué a la mayoría le parece extraño verme contenta? Casi todas las personas que conozco después de enterarse de lo que me pasa no pueden relacionar mi estado anímico con mi enfermedad es como si se imaginaran a todas las personas con cáncer deprimidas y que el hecho de estar feliz es algo casi sobrehumano en este situación. No les voy a decir que no tuve mi etapa depresiva, sería mentirles, pero es solo eso: Una etapa y las etapas no duran para siempre. 

Ahora déjenme darles otra noticia !El cáncer no es contagioso, señoras y señores! Si en algún momento nos ven usando una mascarilla créanme cuando les digo que ni su vida ni su salud corren peligro, las usamos para protegernos de USTEDES (Si, ustedes) pues imagínense que una gripe que a cualquier persona le dura cinco días a nosotros nos dura dos semanas incluyendo fiebres y otros achaques que escapan a su imaginación. Así que por favor para la próxima no nos miren con miedo ni se corran cinco asientos más allá. 

Si quieren preguntarnos algo con respecto a nuestro cáncer (cualquier cáncer, no solo leucemia) pues pregunten. Sé que muchas personas no saben como tocar el tema y lo entiendo totalmente, si yo estuviera del otro lado tampoco sabría como hacerlo pero intenten; en realidad la mayoría de nosotros estamos dispuestos a absolver dudas de cualquier tipo.

Como les dije al principio la mayoría del tiempo podemos estar emocionalmente estables como cualquiera de ustedes, pero también tenemos nuestros lapsus brutus. Lamentamos de todo corazón si a veces reaccionamos de mala manera y herimos sus sentimientos.
Somos luchadores, es cierto, y  ustedes son nuestro ejercito, pero a veces nos ponemos de malas (por cualquier motivo, razón o circunstancia) y necesitamos apartarnos un poco. 
Por favor, no insistan en acercarse en ese momento, sabemos que nos aman y que quieren brindarnos su apoyo pero hay batallas que las tenemos que luchar solos

Y por último, no se horroricen si bromeamos sobre nuestra enfermedad, aunque no lo crean tiene cosas graciosas y hasta le puedes sacar provecho en algunos casos ¿Quieren algunos ejemplos? Pues entre algunos beneficios del cáncer - como yo les llamo- esta el hecho de dejar de vernos apetitosos para los mosquitos, sancudos y cualquier bicho/insecto que quiera succionar sangre (gracias quimio). 
Siempre podemos cambiar el estilo de nuestro cabello, tanto a los que se les cae pues pueden usar un reemplazo con la forma y color que siempre soñaron (he conocido mujeres y hombres que han descubierto lo sexys que se ven sin un solo cabello en la cabeza, convitiéndolo incluso en su marca personal) ; como a los que no se nos cae ya que gracias al Gleevec mi cabello puede pasar de lacio, a ondulado, a ondas en el transcurso de un mes. 
Eso sin contar que puedes entregar los trabajos de la universidad/colegio un poco fuera de fecha, llegar tarde a clases/trabajo y ni hablar del lazo emocional tan fuerte que se forma con las personas amadas. 

Esta no es una nota de reproche, ni una indirecta, solo he querido mencionar cosas a las que muchos de nosotros nos enfrentamos cada día y no sabemos comunicarlas o no queremos mencionarlas para no herir susceptibilidades.

Un abrazo a todos los luchadores
a los que han ganado esta batalla,
a los que aún seguimos peleando,
y un besito al cielo a todos esos guerrerasos que nos miran desde arriba. 






sábado, 7 de junio de 2014

Una carta para #P


A veces la vida nos juega malas pasadas,algo así como lo que me pasó a mi con el cáncer, algo como lo que te pasa a ti ahora. 
Un día estamos bien y al otro todo cambia de manera drástica y dramática, no solo para nosotros sino también para los que nos rodean. 
Es duro, es jodido y hasta te podría decir que es injusto.
Llena a todas las personas que nos aman de rabia, de dolor, de impotencia y no es para menos.

Te escribiría diciendo que estas cosas pasan y que hay que ser fuerte y seguir delante pero sería mentirte por que no lo comprendo, P, no entiendo como cosas así pueden suceder y se que puede sonar estúpido e inocente decirlo cuando miles de accidentes pasan todos los días a cada hora, pero aún así no logro asimilarlo. 
Un día antes de esto tu y yo hablamos de muchas cosas, hasta hacíamos planes
pero que efímera y frágil es esta maldita vida, un día riendo contigo por notas de voz en whatsapp y al siguiente recibo una llamada diciendo que estas grave en el hospital.
No he sido un ejemplo de fortaleza, P, porque en ese mismo instante un aguacero de lagrimas pesadas y dolorosas comenzaron a acumularse en mis ojos para comenzar a caer de manera incontenible. 

No he hablado directamente contigo desde ese día, primero porque estabas en UCI y ahora porque no quisiera aturdirte con una llamada telefónica; pero no ha pasado un solo instante en el que no pregunte por ti y este pendiente de tu progreso. 

Ya solo faltan 18 días para ir a verte y te prometo que lo primero que haré ni bien baje de ese avión sera ir a darte un enorme abrazo. 

Sabes, a veces no necesitas a alguien que te ayude a levantarte sino a alguien que se acueste a tu lado hasta que te puedas levantar.
Y yo me voy a quedar contigo P, siempre.


*En la foto: #P y yo felices.








viernes, 6 de junio de 2014

Hoy es un mal día, #P


Hoy es un mal día.
Ayer en la noche te has escapado del hospital pero gracias al cielo no pudiste llegar muy lejos,
te sigues arrancando las intravenosas y dicen que se te da por llenarte de ira, por hacer locuras.
En donde a quedado tu conciencia, tu cordura, tu juicio ¿En donde estás, P?
Estas vivo pero esa cabeza tuya se empeña en no responder.
Los días pasan y nada mejora.
-Está fuera de si- me dicen todos -Ya no volverá a ser el mismo- y siento que es su manera de prepararme para cuando tenga que enfrentarme a este nuevo tú. 

Siento que me quiebro, P. 
Esto sobrepasa mis límites.
Quisiera estar ahí, quisiera poder tomarte en mis brazos y mirarte a los ojos.
Quisiera llevarte esa energía que se nos desprendía del alma cuando estábamos juntos.
Quisiera quitarte el dolor, tomar tu lugar, regresar el tiempo y evitar que pongas un pie fuera de tu casa ese maldito y fatídico día. 
Quisiera hacer todo lo humana y no humanamente posible.

Porque me dueles.
Porque me importas.
Porque te quiero.
















jueves, 5 de junio de 2014

El nombre de #P



Hoy no he sabido de P, pero estoy tranquila porque -como dicen por ahí- las malas noticias siempre llegan primero.

Siguen enviándome preguntas al blogger, en su mayoría son las mismas y ya que los he metido hasta el cuello en esta historia creo que lo mínimo que merecen es que responda sus mayores interrogantes que a mi parecer son estas: "¿Por que no dices su nombre y solo lo llamas P?", "¿Qué fue lo que le paso a P?", "¿Por qué vas a esperar 21 días para ir a verlo al hospital?" 

Sé que muchos creen que pongo solo "P" porque detrás de esa letra se esconde un nombre gracioso y estrambótico como Perejildo, Ponciniano o Polifoncio, pues lamento decepcionarlos damas y caballeros esa no es la razón y tampoco tiene nada que ver con hacerme la interesante o crear misterio (aunque no serían malas ideas).
Bueno, en primer lugar debo decirles que aunque escribo como una romántica empedernida (pero eso ya deben de haberlo notado si es que leen mi blog seguido) no soy una persona muy accesible cuando de mis emociones se trata y en segundo lugar deben saber que este muchacho se ha encargado de tumbar paredes, cruzar ríos con cocodrilos y saltar cercas eléctricas para poder entrar en esta cabeza tan alborotada que tengo.
P, mi P.
Le he puesto ese seudónimo porque siento que al decir su nombre se volvería en algo común y banal, como cualquier otra palabra que se escucha por ahí.
Si, es extraño y soy consciente de ello pero ¿Nunca les a gustado alguien a tal magnitud que decir su nombre significaría una traición a ese cariño desmedido y frenético?  Pues a mi me pasa con él. 







-Responderé el resto de preguntas en una segunda nota. Gracias a todos por leerme, por los mensajes y por preocuparse por él aunque solo lo conozcan por lo que le escribo. 


miércoles, 4 de junio de 2014

A solo 21 días de verte #P


Tu cuerpo va recuperándose de a pocos, pero los médicos dicen que no volverás a ser el mismo.
Dicen que desvarías mucho, que no eres capaz de controlar tu temperamento, que hay cosas que no puedes recordar.
Dicen que tu mente esta agrietada y que anda merodeando, perdida, por algún lugar que ni siquiera tu conoces.
Dicen que no encontrarás el camino de regreso.

¿Me recuerdas, P? 
Si la respuesta es no, pues no tendría ninguna relevancia;
tenemos mucho tiempo para conocernos, para acostumbrarnos al otro.
Te voy a contar todo de mi, de ti, de nosotros
o podemos ser un lienzo en blanco y comenzar de cero.
Al fin y al cabo siempre es bueno cambiar de aires, mudar de piel, volver a nacer;
todo es cuestión de paciencia y mucho cariño.
Y yo te quiero, P.









martes, 3 de junio de 2014

El es #P


Hoy me dieron buenas noticias, P, por fin saliste de cuidados intensivos y no imaginas lo feliz que me siento. 

Muchas personas me preguntan quien eres. 

Creo que es una pregunta bastante compleja ¿Quien eres, P?
No me atrevería a decir que te conozco completamente como para hacer una detallada y certera descripción de ti, pero te puedo mostrar como te ves a través de mis ojos.

Te sé de memoria, P.
Delgado, de voz hipnotizante y con la altura perfecta para que al abrazarte pueda escuchar tu corazón.
Pupilas negras, piel trigueña, cabello azabache y, como siempre lo diré, una sonrisa hermosa.
Carismático, gracioso, amante de los vehículos motorizados y -habrá que decirlo- seductor por naturaleza.

Eres hijo, hermano, amigo y sobre todo padre de un niño hermoso.

Eres volátil, libre. Eres agua, fluyes y tiendes a correr; te abres camino.  
Eres energía pura capturada en un cuerpo que a veces no resiste tu voltaje. 

Eres la voz que me gusta escuchar por las noches, el único que logra quitarme el aire, acelerarme el pulso y sonrojarme con un - Hola preciosa- 

Así te veo, P.










lunes, 2 de junio de 2014

#P / El chico de la corbata azul y la chica del vestido blanco



Hoy he tenido pocas noticias de ti, P
pero dicen que vas poniendo de tu parte, que ese cuerpo vapuleado va cediendo ante ese espíritu guerrero, e indómito que sé que tienes.

Siempre pienso mucho en ti y en mi ¿Sabes? 
Así que hoy voy a contarte una historia, P
para que cuando despiertes no estés tan perdido. 


Era la mañana del 24 de Noviembre de 2012 y me desperté con esa sensación de que sería un día memorable, tal vez porque esa tarde se casaba mi prima o porque hace mucho tiempo que no pisaba la tierra que me vio nacer ¿Quien sabe? 
Eran casi las 8:00 am y había llegado la hora de comenzar el ritual de belleza post-boda. 
¿Te dije alguna vez que odio usar ropa de color blanco? Pues para ese día, en contra de todas mis costumbres, decidí usar un vestido níveo.  

Ya era medio día y estaba parada en la entrada de la iglesia, preparándome psicológicamente para caminar hacia el altar y entregar una ofrenda al sacerdote.
-Sonríe. No te vayas a caer. Sonríe- pensaba mientras caminaba por esa enorme alfombra roja. 
Todos me miraban, P; pero yo, yo te vi a ti.
Parado entre la primera fila y el altar, con esa sonrisa hermosa, con esos ojasos negros como el café. 
Y desde ese primer momento lo supe, sabía que eras tú; es complicado de explicar es algo así como sentir que estas parado en el lugar correcto, en el momento indicado y que no podría ser de otra de otra manera. Una mirada es suficiente y esa persona se te mete en el corazón, así... ¡zas! No tienes tiempo de defenderte, de luchar, simplemente pasa.

---

Así fue nuestro primer encuentro, P
y quiero tener muchos más. Sigue luchando.

Te quiero.










domingo, 1 de junio de 2014

#QuédateP

Abres los ojos, te desesperas, te vuelven a dormir. 
Vienes y vas. 
Tu cuerpo esta aquí, sujeto a la cama pero ¿Donde estas P.?
Me imagino que estas por ahí, perdido en ese nebuloso estado de los sueños. Mitad aquí, mitad allá. 
Supongo que estas en ese lugar en donde de pronto todo se vuelve un poco mas oscuro, en donde una calma demasiado pesada, demasiado placentera te va llamando y te va incitando a quedarte dormido y no despertar.  
Te miente, P. 
No la escuches.
Quédate, quédate, quédate por favor.
Quédate atado a este mundo, a esta vida, a ese cuerpo tuyo que te quiere jugar en contra;
abraza el dolor, tus recuerdos, haz que tu sangre fluya y tu corazón lata.
Lucha.
Lucha y quédate aquí con nosotros.